Presentación

¿Qué ofrece?

¿Qué ofrece?

La Sociedad Sacerdotal es una asociación de clérigos que pretende ofrecer los medios espirituales que sostengan y apoyen la vida interior, la formación doctrinal y pastoral, y la unión fraterna entre los sacerdotes.

San Josemaría, sacerdote

San Josemaría, sacerdote

"Un buen día le dije a mi padre que quería ser sacerdote: fue la única vez que le vi llorar": Así iniciaba san Josemaría el relato de su vocación sacerdotal. Ahora, es modelo de vida para muchos sacerdotes en el mundo.

Más información

Historia de la Sociedad Sacerdotal

Historia de la Sociedad Sacerdotal

La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz hunde sus raíces en el amor de san Josemaría por los sacerdotes diocesanos y en el acontecimiento fundacional que tuvo lugar el 2 de octubre de 1928, cuando el Señor le hizo ver el Opus Dei. No obstante, su origen concreto se sitúa unos años después, en 1943.

Requisitos e incorporación

Requisitos e incorporación

Pueden pedir la admisión como agregados o supernumerarios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz los sacerdotes (y los diáconos que declaren expresamente su intención de llegar al presbiterado) incardinados en distintas diócesis.

Algunos rasgos del espíritu del Opus Dei

Algunos rasgos del espíritu del Opus Dei

El Opus Dei está presente en la Iglesia para fomentar la búsqueda de la santidad en medio del mundo. Se exponen a continuación cuatro rasgos de su espíritu, estrechamente unidos entre sí: la filiación divina, la unidad de vida, la santificación del trabajo y la piedad doctrinal.

cartas pastorales del prelado del Opus Dei

Carta del Prelado (junio de 2016)

¿Estoy contento de que Dios me haya llamado a darle a conocer a los demás?, invita a preguntarnos el Prelado. En su carta, habla del apostolado, es decir, "manifestar sencillamente lo que nos llena el alma y es fuente de perenne alegría".

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Han transcurrido dos semanas desde la Ascensión de Jesucristo al Cielo y resuenan todavía en nosotros sus últimas palabras en la tierra: id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura[1]. Contamos con la asistencia del Espíritu Santo, que el Señor envió a los Apóstoles en el Cenáculo y que sigue animando a la Iglesia ...